Crema de espinacas con soya: una sopa nutritiva para fortalecer tu salud.



La espinaca y la soya tienen algo en común: la mayoría las subestima… pero el cuerpo las agradece más que muchos alimentos populares de hoy.

Ambas están llenas de vitaminas, minerales y proteínas que ayudan a cubrir deficiencias silenciosas que provocan cansancio, inflamación, mala digestión y otros malestares que solemos normalizar.

Esta crema es suave, saludable, económica y perfecta para quienes buscan fortalecer el organismo con ingredientes naturales.

Valor nutritivo de las espinacas.

La espinaca es una de las verduras más completas que existen:

  • Muy baja en calorías y sin colesterol.

  • Rica en proteínas vegetales y fibra.

  • Altas cantidades de vitaminas A, C, E, K, tiamina y B6.

  • Contiene minerales esenciales como hierro, calcio, magnesio, potasio, fósforo y manganeso.

  • Sus flavonoides actúan como antioxidantes que:

    • Protegen el colon.

    • Reducen inflamación.

    • Previenen daño celular.

  • El folato ayuda al sistema cardiovascular.

  • Apoya la función cerebral y la memoria.

  • Puede contribuir a bajar la presión arterial.

Si hay una sopa que nutre de verdad… es esta.

Ingredientes saludables.

(Los ingredientes han sido revisados para mantenerlos 100% saludables)

  • 600 gramos de espinacas crudas.

  • 1 cucharada de aceite de oliva (en lugar de margarina).

  • 1 cucharadita de cebolla picada.

  • 2 cucharadas de harina de trigo integral (si se desea, se puede sustituir por avena molida).

  • 2 cucharadas de harina de soya.

  • 2 tazas de leche de soya sin azúcar.

  • 1/2 cucharadita de sal.

  • 1 pizca de nuez moscada.

Preparación.

  1. Lava y cocina las espinacas tapadas hasta que estén suaves.

  2. Licúalas con un poco de su misma agua y cuélalas para obtener una crema fina.

  3. En una olla pequeña, calienta el aceite de oliva y sofríe la cebolla por un minuto.

  4. Agrega poco a poco las harinas (de trigo integral y de soya), mezclando para evitar grumos.

  5. Vierte la crema de espinacas lentamente mientras seguís mezclando.

  6. Incorpora la leche de soya, la sal y la nuez moscada.

  7. Cocina a fuego bajo durante 5 minutos, hasta obtener la consistencia de crema.

  8. Serví caliente… y disfrutá de un plato cargado de salud.

Gestos pequeños que alivian.

  • Cambiá una cena pesada por esta crema al menos dos veces por semana.

  • Agregá una taza de espinaca diaria a tus comidas: el cuerpo lo nota.

  • Si estás cansado o inflamado, preferí sopas suaves como esta para descansar al sistema digestivo.


Cada plato que acercás a tu mesa puede ser un remedio silencioso.
No se trata de comer perfecto, sino de elegir un poquito mejor cada día.

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